Cómo el apadrinamiento transformó la vida de Peter y Pam
Peter Loderhose y Pam Fay, una pareja que vive en Estepona, España, desde hace más de siete años, siempre han buscado formas de devolver y marcar la diferencia. Originarios de Portland, Oregón, su viaje juntos les ha llevado por todo Estados Unidos, de Seattle a New Hampshire, y finalmente a una apacible jubilación en España. Pero incluso en su jubilación, anhelaban una forma significativa de «devolver» la buena fortuna que habían experimentado en sus vidas.
Su búsqueda de una causa digna les llevó a explorar oportunidades en México, Centroamérica y Sudamérica. Durante esta exploración, descubrieron Niños de Guatemala (NDG). Intrigados por la misión de la organización, Peter y Pam se embarcaron en una aventura para comprobar si NDG era tan extraordinaria como parecía.
Desde el momento en que pusieron un pie en la escuela, quedaron cautivados por lo que encontraron. NDG no sólo enseñaba a leer, escribir y calcular, sino que fomentaba los valores humanos: la compasión, la amabilidad y el elogio de los demás. Peter y Pam se enamoraron rápidamente de toda la comunidad: los profesores, los padres voluntarios y los alumnos. Los niños eran curiosos, amables y ansiosos por aprender, y mostraron un interés genuino por la vida de Peter y Pam, sobre todo cuando supieron de su nieta, que también es guatemalteca.
Peter y Pam decidieron rápidamente convertirse en padrinos a través del programa de apadrinamiento de niños de NDG. Para ellos, fue una decisión fácil: una oportunidad para cuidar e inspirar a un niño necesitado. La comunicación con sus ahijados ha sido una alegría, con intercambios regulares de cartas, dibujos y fotografías. A través de estas interacciones, Peter y Pam sienten que estos niños forman parte de su propia familia.
La experiencia ha sido tan gratificante que están planeando otro viaje a Guatemala. Están impacientes por volver a la escuela, pasar más tiempo con los niños y seguir apoyando a la comunidad de NDG, a la que tanto quieren.
El viaje de Peter y Pam con NDG es un testimonio del impacto que puede tener el apadrinamiento, no sólo en los niños, sino también en los propios padrinos. Su historia es un hermoso recordatorio del poder de la conexión, la compasión y la sencilla pero profunda alegría de devolver.
Si quieres convertirte en padrino como Pam y Peter, no dudes en consultar nuestra página de apadrinamiento en el sitio web o enviar un correo electrónico a padrino@ninosdeguatemala.org.